
La concesionaria Obring difundió el nuevo cuadro tarifario de los peajes del corredor Rosario-Victoria
General LC
La concesión anterior, a cargo de Caminos del Río Uruguay, finalizó el 8 de abril pasado. Desde entonces, las barreras de la garita ubicada sobre la isla La Deseada permanecieron levantadas y el mantenimiento del corredor quedó bajo responsabilidad de Vialidad Nacional.
La concesionaria Conexión Alto Delta SA (liderada por Obring) difundió el nuevo cuadro tarifario de los peajes de este corredor vial. En el caso del pago manual, las tarifas parten de $600 para motos y $1.100 para autos, mientras que los valores aumentan progresivamente para vehículos de mayor porte. Las categorías intermedias y superiores - que incluyen utilitarios, ómnibus y camiones - oscilan entre $2.100 y $5.200, de acuerdo con la cantidad de ejes y el peso del vehículo, lo que refleja un esquema tarifario basado en el impacto diferencial sobre la infraestructura vial.
Para quienes utilizan pago automático, el cuadro muestra valores levemente inferiores, funcionando como incentivo al uso de esta modalidad. En este esquema, la tarifa mínima es de $514,60 para motocicletas y $1.029,20 para automóviles, mientras que los vehículos pesados pagan entre $2.058,40 y $5.146,01, según categoría. La segmentación mantiene el mismo criterio técnico que el pago manual (tipo de vehículo, cantidad de ejes y peso) pero con descuentos porcentuales que se repiten en todas las categorías.
Obring, el ganador de la licitación nacional
Obring tiene a su cargo la administración la ruta nacional 174, que incluye el puente sobre el río Paraná, en los próximos 30 años. La empresa se impuso en la licitación lanzada en junio del año pasado, una de las primeras de la gestión de Javier Milei.
Inaugurado en 2003, el puente Rosario-Victoria es un corredor estratégico en el país: une las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, articula el tránsito bioceánico y concentra un flujo diario de miles de vehículos particulares y de carga.
Sin embargo, el corredor ostentaba serios problemas de mantenimiento, tras la finalización del contrato con la anterior concesión hace 8 meses. Los 60 kilómetros de ruta exhiben hundimientos y marcas de huellas, lo que la torna peligrosa, sobre todo en días de lluvia.
De acuerdo al pliego de la licitación, en los primeros tres meses de concesión se deberán desarrollar tareas de bacheo superficial y profundo, y eliminación de deformaciones del borde de la calzada y de hundimientos; además del calce de banquinas, el sellado de fisuras, corte de pasto, limpieza de la zona de camino y reparación de juntas y la pintura en su totalidad los casi 60 kilómetros de trayecto.
La nueva concesión
La rosarina Obring SA es una de las empresas de obra pública más reconocidas del centro del país, con una extensa trayectoria en infraestructura urbana y vial, principalmente en Rosario y la provincia de Santa Fe. Entre sus trabajos más destacados figuran la avenida Circunvalación de Santa Fe, rutas provinciales y nacionales, la doble traza de Wheelwright, la reconstrucción del muelle del parque España, el Acueducto Centro y el Aliviador III. También realizó el acceso al aeropuerto de Rosario y actualmente está reconstruyendo la pista de esa terminal, entre otras acciones relevantes.
El gobierno nacional adjudicó a principios de noviembre pasado el Tramo Conexión, que abarca el puente Rosario-Victoria, a la empresa Obring SA. Fue la primera licitación vial lanzada por la administración de Javier Milei.
Tres empresas respondieron a la convocatoria: Obring, Cosyser y Autovía Construcciones y Servicios. La constructora rosarina presentó una oferta de peaje de $3.385,80, por debajo del tope oficial de $4.050 y apenas por encima de la tarifa de referencia fijada en $3.300.
La licitación se presentó como punta de lanza de la nueva Red Federal de Concesiones, el modelo con el que el gobierno nacional busca transferir al sector privado la gestión de corredores viales clave, aunque finalmente el financiamiento contará con apoyo estatal.
A dos días del cierre del llamado, el Banco de Inversión y Comercio Exterior (Bice) anunció la apertura de una línea de crédito especial destinada a los oferentes, a través de un fideicomiso de garantía y fondeo. De esa manera, las empresas que resulten adjudicatarias contarán con respaldo financiero del Estado, pese a que inicialmente se había anunciado que las concesiones no implicarían aportes públicos.
Los próximos 30 años
El plazo de la concesión de la ruta a Victoria es de hasta 30 años, según el pliego de la licitación.
En una audiencia pública llevada a cabo a principio del año pasado en la ciudad de Victoria, se dieron detalles de las obras iniciales, aquellas que la adjudicataria deberá realizar dentro de los primeros tres meses.
Se trata de tareas de bacheo superficial y profundo, y eliminación de deformaciones del borde de la calzada y de hundimientos, “que presentan una cierta urgencia”, según había indicado Martín Nahuel Zangirolami, subgerente de Atención al Usuario de Vialidad Nacional, al abrir la audiencia.
Otras de las obras importantes es el calce de banquinas, el sellado de fisuras, corte de pasto, limpieza de la zona de camino y reparación de juntas. Además, se repintarán en su totalidad los casi 60 kilómetros de trayecto.
De acuerdo a lo presentado en la audiencia, en una segunda etapa se deberá construir losa de hormigón en la cabecera Victoria y en el peaje; la reparación y restauración de todo el sistema de iluminación del puente; y la colocación de paneles de mensajes variados.
La construcción de una nueva losa busca restaurar la punta de la ruta del lado de Victoria y la zona del peaje. En cuanto a la restauración del sistema de iluminación, que sufrió el robo de cables en la cabecera de Rosario en 2023 y dejó sin luz a todo el viaducto desde el lado oeste hasta el puente principal, se buscará cambiar todos los artefactos convencionales por luces del tipo led.
Por último, respecto de la colocación de tecnología a través de cuatro paneles de mensajes variados, servirá para advertir sobre las condiciones de transitabilidad de la traza, muchas veces condicionada por el humo de incendios, bancos de niebla, la crecida del río o el paso de fauna.









