El Indec relevó una fuerte recuperación del mercado laboral en la región

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La tasa de desempleo del Gran Rosario fue del 7% en el cuarto trimestre de 2021, una de las cifras más bajas de la serie histórica. Bajó casi siete puntos porcentuales respecto de un año atrás y 0,8 punto en relación al tercer trimestre del año. Así lo informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El indicador de desempleo en la región se alineó con el nacional. Y el piso que tocó sólo fue perforado por el 6,7% del primer trimestre de 2014 e igualado por el 7% del mismo período de 2011.

 
En medio de una fuerte recuperación general del mercado de trabajo, la dinámica laboral de la ciudad sobresalió: la tasa de empleo, del 46% de la población económica activa, fue la segunda más alta del país, detrás de ciudad de Buenos Aires.

El porcentaje de ocupados sobre la población activa se incrementó casi seis puntos si se compara con fines de 2020. Este ritmo de creación de puestos de trabajo y la caída de la desocupación se dieron en el contexto de un fuerte aumento de la oferta de mano de obra, que se expresa en la tasa de actividad. Este indicador saltó al 49,5%, el quinto más alto del conjunto de aglomerados que mide el Indec a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

En números absolutos, sobre una población activa de 660 mil personas, en el Gran Rosario había a fin del año pasado 614 mil ocupados, 46 mil desocupados y 79 mil subocupados. Las diferencias con la situación de la misma fecha de 2020 son grandes: 41 mil personas se incorporaron como oferentes al mercado laboral pero 80 mil se sumaron a la población ocupada. Por eso, la cantidad de desocupados se redujo en 39 mil.

En la medición interanual, la base de comparación aporta mucho a la diferencia. Es que el mercado de trabajo del Gran Rosario interrumpió en el cuarto trimestre de 2020 la recuperación que había iniciado tras la cuarentena más dura. En ese entonces, la tasa de desempleo subió al 13,6% y fue la segunda más alta del país.

Cuando la comparación se realiza con el tercer trimestre de 2021, un período de fuerte actividad económica, la brecha es menor ya que la tasa de desempleo fue en ese momento de 7,8%.

Es por eso que en esa secuencia los números se amesetan en un nivel alto. Sobre final del año pasado, la desocupación bajó 0,8 punto pero con una tasa de actividad 0,4 punto menor. El índice de ocupación se mantuvo prácticamente estable mientras que el de subempleo aumentó 1,7 punto.

Subempleo

El caso de los ocupados que trabajan menos de 35 horas semanales es particular, en este contexto de recuperación del mercado laboral. El porcentaje de las personas que están en esta situación se mantuvo estable en la comparación anual y subió en la trimestral. Un indicio de que la reactivación empieza por los empleos más inestables. Y de que el piso de trabajadores asociados al cuentapropismo, la precariedad o la informalidad es difícil de bajar en la región.

En la comparación con el resto de los aglomerados del país, el índice de desocupación del Gran Rosario fue el quinto más elevado. También fue la quinta ciudad con mayor tasa de actividad y la segunda en el ranking de empleo.

La tasa de desempleo más alta del país la tiene Córdoba (10,1%), aunque con una tasa de actividad del 50%. La más baja está en Viedma-Carmen de Patagones (1,6%), con una tasa de actividad del 39%.

Datos nacionales

A nivel nacional, el índice de desocupación bajó cuatro puntos porcentuales en un año, hasta ubicarse en el 7%. Esta caída se produjo en un contexto en el que el Producto Bruto Interno (PBI) creció 10,3% en 2021.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, destacó que “la baja de la desocupación se debe a la creación de 1,8 millón de empleos en el último año”. Comparado con fines de 2019, hay 650.000 personas ocupadas más. La tasa de empleo, del 43,6%, es la cifra más alta en al menos cinco años.

El director del Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), Daniel Schteingart, resaltó que los datos son mejores a los esperados. “ Que la economía había crecido se sabía y era esperable que el desempleo bajara pero menos; la mejor cifra en cinco años no deja de ser un buen dato, sumado al hecho que no se trató por efecto desaliento sino por generación de empleo”, explicó.

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