Raíces: el aliado “invisible” de tus cultivos

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Aunque no lo vemos, el desarrollo de las plantas bajo tierra determina la calidad y rendimiento de los cultivos, ¿cómo lograr raíces largas y fuertes? 
 
Las raíces de una planta son fundamentales para su anclaje al suelo y la absorción de nutrientes. Con raíces más desarrolladas, se genera una resistencia mayor a las adversidades climáticas, el trasplante y las plagas. Hongos como las micorrizas se relacionan de forma natural con las raíces y pueden ser grandes aliados para lograr un efectivo tratamiento de cultivos, sin dañar el ecosistema. 

La raíz es lo primero en nacer al germinar una semilla y, aunque no la veamos desde afuera, su desarrollo es fundamental en todo el ciclo de crecimiento de una planta. Además de ser la responsable del anclaje al suelo, se encarga de absorber el agua y los nutrientes, y es donde más reservas acumula la planta.

Con raíces fuertes, la planta aprovecha más los nutrientes presentes en el suelo, el cultivo tiene un mayor rendimiento por el aumento de la superficie de exploración, los frutos son de mejor calidad y se genera una mayor resistencia a situaciones de estrés y a enfermedades.

¿Cómo logramos raíces más fuertes y largas? 

El hongo micorriza, presente en el ecosistema, es un gran aliado para lograr raíces con un mejor desarrollo. Estos microorganismos, que habitan en la tierra, tienen una asociación simbiótica con las plantas, proveyéndoles nutrientes y agua a cambio de los hidratos de carbono que genera la misma con la fotosíntesis.

La palabra micorriza es de origen griego y proviene de las palabras mycos (hongo) y rhizos (raíces). El tratamiento de las raíces con este microorganismo no solo es efectivo para lograr un mejor rendimiento y una planta más resistente, sino que se trata de una opción amigable con el medioambiente, a diferencia de otros tratamientos tradicionales. 

“Nuestro estimulante radicular Medra, producido por fermentación de bacterias, contiene micorrizas, pseudomonas flourescenses, ácidos húmicos y fúlvicos, materia orgánica, N, P, K y Micronutrientes”, explicó Ariel Piana, gerente de Bioagro SRL. “Actúa como benefactor natural de las plantas, incrementa la división celular aumentando el volumen de pelos radiculares y asegurando una provisión continua y completa de nutrientes, es apto para agricultura convencional y orgánica y permite disminuir la aplicación de fertilizantes químicos”. 

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