Juan Grabois: “En la Argentina tenemos un 42% de pobres y sólo el 1% de legisladores con esa condición, el resto son de clase media para arriba”

Más Maite Martín
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Juan Grabois: “En la Argentina tenemos un 42% de pobres y sólo el 1% de legisladores con esa condición, el resto son de clase media para arriba”

 

Dentro del ciclo de charlas con precandidatos presidenciales “El País Decide 2023”, organizado por la Carrera de Ciencia Política, Gobierno y Administración en la sede Zabala de la Universidad de Belgrano, este martes por la mañana estuvo Juan Grabois, abogado, dirigente social y precandidato a Presidente de la Nación por el Frente Patria Grande.

Esta iniciativa de la alta casa de estudios, en la que ya participaron Patricia Bullrich, José Luis Espert, Horacio Rodríguez Larreta, Gerardo Morales, Myriam Bregman y que podría traer o los restantes en agosto, es una oportunidad para que los competidores en las elecciones PASO puedan exponer y dialogar cara a cara con los estudiantes dentro de su entorno académico.

Juan Grabois ingresó a las 10 horas al Auditorio Presidente Roca, saludó a los presentes y, tras una breve presentación y agradecimiento por la visita del director de la carrera Pablo Dons, realizó una exposición sobre la situación social y económica del país. Pero antes compartió una reflexión, dirigida a los más jóvenes, centrada en la autopercepción individual como sujetos en contexto.

 Interrogado por un profesor de UB sobre el trasvasamiento generacional y el rol de la juventud en la transformación de la sociedad, el dirigente social aclaró que no tiene prejuicios en cuanto a la educación privada ni cuál es la ideología dominante percibida desde afuera sobre los estudiantes. 

 “Uno va a los lugares donde se siente cómodo, saliendo de su zona de confort, y dónde puede ampliar su capacidad para percibir la realidad. Además, yo soy profesor universitario y no tengo preconceptos cuando voy a dar clases a la UCA, la Universidad de San Andrés o a la Austral. Por eso estoy contento de estar acá con ustedes por primera vez”, aclaró Grabois, que nunca había entrado a la UB pero que pasó miles de veces por la puerta, porque su mujer que era compañera de la secundaria vivía a dos cuadras de la sede.

 Luego transmitió una idea que siempre les plantea a los estudiantes de la Facultad de Derecho de la UBA, donde da cátedra de Teoría del Estado, y les pidió que se tomen unos segundos para analizarla. Dirigida sobre todo a los más jóvenes, la pregunta es si hicieron algún mérito para estar donde hoy están y tener lo que tienen, a nivel material. El objetivo no era obtener una respuesta en masa sino más bien una invitación a pensar.

 “¿Hicieron algo para merecer eso?”, interrogó a los presentes, “Quiero creer que la mayoría va a decir que no. Entonces creo que la primera reflexión que tiene que hacerse cualquier persona, pero sobre todo los más jóvenes, es sobre la propia situación existencial”, analizó. Desde su razonamiento, el primer paso es reconocer si se está en una situación de privilegio o de opresión.

 “Los que tuvimos privilegios tenemos que ser conscientes de que no han sido nuestros méritos los que nos permitan el día de mañana proyectar un futuro mayormente feliz, sino que ha sido la lotería del nacimiento. Y los otros jóvenes que sean conscientes que no es su culpa el contexto en el que nacieron y que tienen todos los números en términos estadísticos para que su situación no mejore en el marco del sistema en que vivimos”, diferenció.

 Para Grabois esta primera reflexión es humana, prepolítica y pre ideológica, ubica a cada quién en un contexto en el que se pueden debatir un montón de cosas, sabiendo que se vive en una sociedad injustamente desigual. Y que esa injusticia se ve con claridad, no pasados los 50 años, cuando el sujeto ya tiene un recorrido de éxitos y fracasos, sino el día en que cada uno nace.

 “Cómo los jóvenes están más cerca de la cuna que de la tumba, tienen la capacidad de reflexionar sobre esto, y el que ya está mayor se olvidó de la cuna. Si lo pensas bien, 9 de cada 10 que está en una posición holgada económicamente, tuvo bastantes privilegios el día que nació”, analizó.

 Luego, Grabois comentó que la organización que creó, Patria Grande, es parte del Frente de Todos, no por una elección en el sentido estricto sino por falta de oferta. Y que en su constitución tiene dos puntos fuertes. La participación protagónica de los sectores más pobres, por eso promovieron como diputada a una cartonera de Villa Fiorito, que a su entender es un cuadro con una formación intelectual que excede con creces a la del 95% del resto de los legisladores. Y a otro diputado que es un pibe de una barriada de Almirante Brown que ni él, ni su familia, ni sus vecinos tenían casa y entonces se encargó de ocupar un terreno abandonado y armaron un barrio con agua, luz y cloacas.

 También comentó la importancia de los sub-25 en el Frente y recordó que Ofelia Fernández ingresó como diputada a los 18 años y a Itai Hagman que era dirigente estudiantil. Hay una subrepresentación de sectores en la política, no porque sean mejores ni peores, pero que no tiene su espacio. “En la Argentina tenemos un 42% de pobres y sólo el 1% de legisladores con esa condición, el resto son de clase media para arriba”, advierte Grabois.

El también fundador del Movimiento de Trabajadores Excluidos, comparte una teoría con otros dirigentes afines sobre la autonomía de los movimientos sociales frente a la política. El desarrollo de una política partidaria y la disputa electoral no es una función propia de los movimientos sociales, pero que en el proceso de lucha por tierra, techo y trabajo sí va formando cuadros militantes, que si se interesan por la política electoral son los mejores en el desempeño de una tarea legislativa o ejecutiva, a su entender.

 “Los movimientos sociales siempre han funcionado mejor cuando se mezclan los blanquitos con los negritos. Cuando hay pibes y pibas de clase media con más herramientas, que pueden formar a otro que nació en una villa en contabilidad o en saberes técnicos que los compas no tienen, y a la vez recibir otra sabiduría que está en el pueblo sencillo, de la solidaridad, de ser feliz con poco”, ejemplifica.

Para su frente político la participación de la juventud, y sobre todo de los estudiantes como categoría política, sean de la universidad pública o la privada, religiosa o laica, es fundamental. Consultado por una estudiante sobre cuál es su diagnóstico de la actualidad del país, y sobre cómo construir más y mejor organización popular, el precandidato a Presidente del Frente Patria Grande hace un alto para definir qué son para él los movimientos sociales hoy.

 “En un sentido restringido, son las organizaciones populares que agrupan a las personas sin tierra, techo ni trabajo porque no los tienen, o porque los tienen en una cantidad y calidad insuficiente para la vida digna”, puntualiza. Sobre esa base, otro alumno lo consultó sobre la relación entre esos movimientos y el acceso a las ayudas sociales del Estado, que en algunos casos implica el traspaso de fondos del beneficiario a la organización o sus punteros.

 El dirigente expresa que no está de acuerdo con esas prácticas de clientelismo, que en sus organizaciones no se hace eso, pero que además cada beneficiario de una asignación cobra con su propia tarjeta y no a través de un listado de una agrupación política o social.

 En otro orden, Grabois habló de la doble vara del Estado, comparando un negociado entre el gobierno de la ciudad y empresas con tierras públicas de la Capital sobre el que nadie dice nada o la ocupación de tierras en Mar del Plata por un grupo de organizaciones de La Matanza con un plan de uso hortícola de tierras abandonadas.

Por otro lado, comentó sobre los tres poderes que existen en las barriadas más pobres, donde están los movimientos sociales, las iglesias y los narcos. “Como militante, mi principal enemigo son los narcos, cuando visitas una barriada el primer problema es con la narcoestructura, porque piensan que les venís a sacar los clientes. Si vos urbanizas e iluminas un barrio es más difícil vender. Cuando la gente se empieza a organizar, deja de caer en esa mierda.”, apunta.

Dentro de las estructuras positivas de las 5.600 barriadas que hay en el país, que surgieron con un fenómeno bastante de sentido común que implica que cuando en un sitio no hay lugar la gente ocupa otro, el dirigente cuenta a los curas, las monjas, los pastores, otras organizaciones sociales, alguna ONG, un centro cultural o un club.

En esa línea sostiene que no hay teoría de la propiedad, no hay teoría de la civilización y la barbarie que pueda contrarrestar la realidad física de que cuando la gente se reproduce y necesita un territorio lo ocupa. Así ocurre desde el principio de los tiempos. Si eso está planificado racionalmente las personas pueden vivir con dignidad. Pero cuando eso está librado a la posibilidad o el privilegio que tenga cada uno de comprar un terreno o un departamento, va a haber mucha gente que no lo tenga y deberá vivir de manera inadecuada y con el estigma de haber ocupado un terreno informal o ilegalmente.

 “No podemos garantizar una vivienda a cada ciudadano que no la tiene, hicimos la cuenta y no nos dan los números. Se necesita mucho dinero y muchos años. Pero sí podemos garantizar un lote de 250 a 500 m2 con todos los servicios a un precio ínfimo a una distancia no mayor a 30 km del lugar del país en el que se encuentre, con el compromiso que se vaya construyendo la vivienda”, aseguró.

 Finalmente, el precandidato apuntó a una de las grandes claudicaciones del actual gobierno, al crear un Ministerio de la Mujer, cuando en realidad podría haber hecho en cada provincia 10 refugios para las mujeres de los barrios que necesitan un lugar para vivir. “Hay un gran error en las estadísticas argentinas que pone a las mujeres que tienen tareas de cuidado como inactivas, eso es invisibilizarlas”, concluyó Grabois.

Acerca de la Universidad de Belgrano

La Universidad de Belgrano cuenta con más de 15 áreas de conocimiento, las cuales incluyen cinco centros de investigación, en áreas claves para el desarrollo humano como la educación, la economía, la salud, la tecnología y las relaciones humanas.

De la Universidad han egresado más de 50.000 profesionales y especialistas en distintas disciplinas a lo largo de seis décadas.

El cuerpo docente de la Universidad, tanto para sus tecnicaturas, carreras de grado y posgrado, está integrado por más de 1500 reconocidos profesionales y expertos de trayectoria nacional e internacional, que acrecientan el prestigio de la Institución y de sus egresados.

En 2023, más de 5.000 alumnos cursarán sus estudios en la Universidad de Belgrano a través de sus distintas modalidades.

La Universidad de Belgrano fue creada en 1964 por medio de la Fundación que lleva su mismo nombre.

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