
La Canasta Básica Total aumentó 1,2% en junio, mientras que la Canasta Básica Alimentaria avanzó 0,8%, detalló el último informe de la Usina de Datos de la UNR
Una familia rosarina de cuatro integrantes necesitó $1.613.834 en junio para no quedar por debajo de la línea de pobreza. El umbral, medido a través de la Canasta Básica Total (CBT) elaborada por la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), registró una suba mensual de 1,2%, reflejando un nuevo incremento en el costo de los bienes y servicios esenciales.
Para no caer en la indigencia, ese mismo hogar requirió $626.300, monto correspondiente a la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que durante junio aumentó 0,8% respecto de mayo.
El relevamiento de la Usina de Datos muestra que, si bien los aumentos mensuales continúan lejos de los picos registrados durante los períodos de mayor inflación, los ingresos necesarios para cubrir las necesidades básicas siguen ubicándose en niveles históricamente elevados.
Tomando como referencia un adulto equivalente, la Canasta Básica Alimentaria alcanzó en junio un valor de $201.383, mientras que la Canasta Básica Total se ubicó en $544.329. En ambos casos se registraron incrementos mensuales de 0,8% y 1,2%, respectivamente. En la comparación interanual, la CBA acumuló un aumento del 36,3% y la CBT del 33,3%.
Alzas de la canasta alimentaria
El comportamiento de la canasta alimentaria estuvo impulsado principalmente por el fuerte incremento de las verduras y hortalizas, cuyos precios treparon 24,6% en un solo mes. También incidieron las subas en frutas (4,7%) y pan (3,9%). En sentido contrario, ayudaron a moderar el aumento las caídas registradas en bebidas y jugos (-6,3%) y carnes (-2,9%).
En cuanto a la Canasta Básica Total, el incremento mensual fue superior al de la alimentaria debido al aumento de la Inversa del Coeficiente de Engel (ICE), indicador que incorpora los gastos no alimentarios. En junio el coeficiente avanzó 0,4%, lo que refleja que rubros como servicios, transporte, salud, indumentaria y otros consumos esenciales crecieron proporcionalmente más que los alimentos.
La situación en cada hogar
El informe también destaca que el costo de la canasta varía según la composición de cada hogar y la condición de propietario o inquilino. En ese sentido, además de la familia tipo de cuatro integrantes, un hogar monoparental integrado por una mujer y dos hijos necesitó $1.316.559 para no ser pobre, mientras que una pareja de adultos mayores propietaria requirió $788.820 y un adulto solo propietario, $458.929.
Los especialistas de la Usina de Datos señalaron que, aunque la inflación mensual se desaceleró respecto de los niveles observados en 2024 y comienzos de 2025, los valores absolutos de las canastas continúan siendo muy elevados. En consecuencia, los hogares rosarinos necesitan ingresos cada vez más altos para mantenerse por encima de las líneas de indigencia y pobreza, aun en un contexto de aumentos mensuales más moderados.
Los datos oficiales del mes mostraron que la inflación de junio volvió a mostrar una desaceleración y perforó el piso de 2% por primera vez desde agosto de 2025. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,9 %. Acumuló 16,8 % en el primer semestre y 33,5 % en un año. Si bien se registró una moderación en el rubro alimentos, en cambio, los sectores regulados muestran incrementos por encima del promedio general.






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