
Argentina le ganó 3 a 1 a Suiza y ahora va por Inglaterra en los cuartos de finales de la Copa del Mundo
Deportes
Julio DecimaEn un mundial donde todos los equipos tienen una base de juego sólida y aburrida, con variantes para anular a los creativos, a los ofensivos, a la Argentina, que no está haciendo un gran torneo, cada vez le cuesta más desde lo futbolístico. Pero tiene un amor propio, unas ganas de seguir ganando que se lleva puesto a propios y extraños. Argentina le ganó 3 a 1 a Suiza como pudo, en un partido que no le fue sencillo ni aún cuando sacó ventajas a los 10 minutos del primer tiempo. Recién pudo emparejarlo después del empate de Suiza, favorecido porque el rival perdió a uno de sus mejores jugadores por doble amarilla, una por un foul violento y la otra por simular.

El culón Scaloni, como él mismo se define, la está pifiando en algunas decisiones, algunos de sus soldados más fieles siguen sin tener rendimientos convincentes, y Messi, que estaba teniendo grandes performances, cayó en una laguna importante en buena parte del partido contra Egipto y le pasó algo similar en la noche de Kansas contra los suizos.
No jugó bien la selección argentina. Le hicieron partido equipos que en otro momento le hubiera ganado cómodamente por tres goles. Pero le hizo un gol Jordania, Cabo Verde lo llevó al suplementario, Egipto lo hizo llorar lágrimas de sangre para doblegarlo y este sábado, Suiza lo puso a parir mientras fueron 11 contra 11. La Argentina sigue sin sorprender futbolísticamente, no faltará quien diga que le tomaron la mano a lo que hasta hace poco eran sus genialidades. Eso sí, en coraje, en pasión, en entrega, esta Selección Argentina 2026 no tiene rival. Y así como en Qatar 2022 fue protagonista por su juego, en este Mundial 2026 fue el protagonista de los partidos más emocionantes del torneo. Cualquiera sea el resultado final en la clasfificación, la Argentina va a jugar los 8 partidos del mundial y si alguien quiere mostrar la emoción del fútbol, deberá incluir en su relato aquel 3 a 2 con Egipto, sin ningún lugar a dudas.
Argentina avanzó un casillero más. Quizá el más importante, porque jugará la Semifinal nada menos que con Inglaterra. Pero no termina de explotar. No tuvo, en instancias importantes, un partido como el 3 a 0 a Croacia del 2022 en semifinales, donde fue un claro dominador del partido. ¿Será contra los blancos de Harry Kane donde la Scaloneta reverdezca sus laureles y se pueda golpear el pecho diciendo “Acá está el campeón del mundo”?
¿Por qué Argentina tuvo que sufrir con Suiza?
La selección suiza jugó el partido que quiso. Tuvo la pelota, hizo revolcar varias veces a los defensores argentinos y muchas, demasiadas veces al Dibu Martínez. En uno de los pocos aciertos argentinos, se puso en ventaja con un centro perfecto de Messi a la cabeza de Mac Allister, que metió un cabezazo excelente y puso el 1 a 0 a los 10 minutos del primer tiempo. Pero ni esa ventaja ayudó a pararse mejor a los dirigidos por Scaloni.
Recién cuando Suiza se quedó estúpidamente con uno menos, la selección argentina hizo lo que todos queremos, que vaya al frente, que sea dueña de la pelota, que busque variantes para lastimar al rival. No pudo hacerlo en los 15 minutos finales de los 90 reglamentarios, pero lo logró en el final del segundo tiempo del suplementario. Primero con un golazo de JuliánAlvarez, que se la clavó en el ángulo a Kobel y después, como en el tercero contra Egipto, con un contragolpe perfecto.
Los jugadores argentinos ante Suiza
Si Messi acertó poco durante el partido contra Egipto (hasta los 12 minutos finales, donde la Argentina, con su batuta, fue una tromba), el partido ante Suiza pareció una continuación. Sin juego, sin la explosión de otros partidos, buscó por el medio, buscó por la derecha, pero no tuvo buen trato con la pelota, ni con sus compañeros, donde la principal arma de ataque fueron los largos pelotazos de Emiliano Martínez buscando un pique salvador de Julián Alvarez. Por supuesto que tampoco se lucieron ni Mac Allister (apenas el gol) ni Enzo Fernández, que hicieron que todo recayera sobre De Paul que tampoco está teniendo un mundial como el 2022, Leandro Paredes y la defensa, que tuvo a Lisandro Martínez como su figura, después de un par de partidos malos.
La expulsión de Embolo de suiza a los 27 del segundo tiempo por simulación, lo que le costó la segunda amarilla. Carísimo le costó la picardía del 7 suizo de tirarse, porque ql VAR hizo justicia y le quitó la amarilla a Paredes y se la dio a él, que estaba amonestado. Su equipo sintió su ausencia el resto del partido y ya no pudo dominar como hasta ese momento.
Argentina recién pudo plantarse en el campo rival cuando tuvo uno más, pero no encontró espacios en el muro defensivo que metió Suiza. Lo tuvo Lisandro Martínez de tijera pero el 1 le dijo que no en un atajadón.
En el tiempo suplementario se empezaron a acumular las situaciones para la albiceleste.Lo tuvieon Lauraro Martínez y Nico Gonzalez. Probó Almada, que pateó a las manos del arquero. Se buscaba por un lado y por el otro, pero siempre aparecía una camiseta colorada para frenar los intentos albicelestes. Y otra vez el reloj galopando más rápido que Di María en el segundo gol a Francia, mientras Argentina quería recuperar en un rato lo que no supo ganar durante 70 o 75 minutos de partido…
El desahogo de la clasificación a semifinales
Todo era confusión. Barrera de suizos. Con jugadores que no aparecían. Con Messi que no encontraba espacios, que el Kobel lo tapaba, que Lautaro le quedaba corta, larga. Diossssssssss. Pero Argentina acumuló pases en el área contraria y con un golazo de Julián Alvarez, que había mostrado algunas mejoras, pero que sigue lejos de aquella explosión de Qatar 2023, puso en 2 a 1 con una comba espectacular desde afuera del área que se le clavó en el ángulo superior izquierdo a Kobel y a cobrar.
Había un poquito más todavía. Como contra Egipto, un contrataque feroz, hermoso, bellísimo, con un caño de Almada en el área y un rebote de Kobel le quedó para que Lautaro Martínez sellara el pase a las semifinales. La Argentina está una vez más, entre los mejores cuatro equipos de un mundial. De este mundial 2026, donde lo espera Inglaterra, nada menos.
Parece que este mundial 2026 es para sufrir, amigos. Que no es para mostrar la belleza ni el buen juego de Qatar 2022, de las eliminatorias, del baile a Brasil en el Monumental. Pero esta Selección tiene siempre un plus guardado. En Qatar fue de menor a mayor. Acá todavía no apareció aquel equipo sólido, no aparecieron grandes individualidades, pero nunca falta el amor propio, las ganas de ganar, la calidad individual en un pase o en un tiro al arco, la solidaridad con el compañero que espera la pelota o que la lleva. Las marcas del ADN de la Scaloneta, que en la noche de Kansas dio cuenta de Suiza por 3 a 1 y jugará los 8 partidos del mundial, porque volvió a demostrar que es una de las cuatro mejores selecciones del mundo. Aunque los scalonistas le pidamos más fútbol porque sabemos que tiene con qué.












