Fate anunció su cierre definitivo y deja sin empleo a más 900 empleados

Actualidad18/02/2026 +Medios
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La fábrica de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su histórica planta de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando, lo que provocará la pérdida de más de 900 puestos de trabajo directos y afectará a una extensa red de proveedores y comercios vinculados al sector.

La noticia fue comunicada a través de un documento oficial del directorio, en el que la empresa explicó que “a partir del día de la fecha (este miércoles), cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes”.

Desde la firma señalaron que el cierre responde a “los cambios en las condiciones de mercado”. Entre ellos, la compañía mencionó la pérdida de competitividad, la caída de la demanda interna y la dificultad para sostener la producción frente a la avalancha de productos importados, principalmente de origen asiático.

El impacto de la medida se traduce en más de 920 empleados afectados, además de la incertidumbre que genera en contratistas, distribuidores y trabajadores indirectos que dependían de la actividad.

Fate, una historia de más de 80 años en la industria argentina

Fundada en 1940 por la familia Madanes, Fate fue una de las empresas emblemáticas del desarrollo industrial nacional. Su nombre proviene de “Fábrica Argentina de Telas Engomadas”, y desde sus inicios se consolidó como uno de los pilares del sector automotriz.

La planta de San Fernando, inaugurada en 1962, fue durante décadas un símbolo de la producción local. Allí se desarrollaron tecnologías clave para el mercado regional, entre ellas los primeros neumáticos radiales fabricados en el país, que abastecieron a la industria automotriz.

En su comunicado, la empresa remarcó su trayectoria: “Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte”, además de consolidar exportaciones hacia Europa, Estados Unidos y América Latina.

Durante los años 70, Fate incluso diversificó su actividad con una división electrónica que produjo calculadoras y computadoras nacionales, un proyecto pionero que posicionó a la empresa en el desarrollo tecnológico argentino.

El origen de la crisis: caída de ventas y pérdida de mercados

El deterioro de la empresa no fue abrupto. Según datos difundidos por la propia firma, la crisis comenzó en 2019, cuando se redujeron cerca de 450 puestos laborales. Posteriormente, entre 2021 y 2022, se registraron nuevos conflictos y ajustes, marcando una tendencia descendente.

El conflicto gremial de 2022, con paros y bloqueos prolongados, provocó la pérdida de contratos internacionales y mercados de exportación. Desde entonces, la producción se redujo de manera sostenida.

En 2024, Fate solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis, argumentando una caída de la demanda interna superior al 30% y pérdidas por más de 30 millones de dólares en el primer semestre. La empresa trabajaba apenas al 30% de su capacidad instalada.

La reducción del consumo, el encarecimiento de costos y la dificultad para importar insumos también fueron señalados como factores determinantes.

La competencia internacional y el avance de las importaciones

Uno de los puntos más críticos mencionados por la compañía fue el fuerte ingreso de neumáticos importados, en especial desde China. En algunos casos, estos productos ingresaron al mercado con precios hasta un 40% más bajos que los fabricados localmente.

 Según estimaciones privadas, actualmente el 85% de los neumáticos vendidos en Argentina son importados, lo que generó una fuerte presión sobre la industria nacional.

La apertura comercial impulsada desde 2024 aceleró esta tendencia. Informes sectoriales señalan que las importaciones crecieron casi un 35% entre 2023 y 2025, mientras que los precios internos registraron una caída significativa.

En mayo de 2024, la empresa había anunciado cerca de 200 despidos para ajustar su estructura. Sin embargo, los intentos de reestructuración no lograron revertir la crisis.

El impacto político y sindical

El cierre de la planta generó preocupación en el ámbito sindical. El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) alertó sobre el riesgo de un efecto dominó en el sector. La situación también se da en un contexto de tensión entre el Gobierno y las centrales obreras, en medio del debate por la reforma laboral.

Además, otras empresas del rubro, como Pirelli y Bridgestone, también enfrentan dificultades. La primera impulsó retiros voluntarios, mientras que la segunda avanzó con un proceso de crisis.

Qué pasará con los trabajadores

La empresa informó que pagará las indemnizaciones correspondientes y cancelará sus compromisos con proveedores. Los empleados recibirán las compensaciones según la legislación vigente.

Sin embargo, la incertidumbre laboral es alta. Muchos trabajadores cuentan con décadas de experiencia en un sector altamente especializado, lo que dificulta la reinserción.

El impacto regional también preocupa. San Fernando y zonas cercanas dependen en gran medida del empleo industrial.

Un cambio de rumbo empresarial

Tras el cierre, el empresario Javier Madanes Quintanilla concentrará sus inversiones en otros negocios, principalmente el sector energético y la producción de aluminio a través de Aluar.

El futuro del predio de 40 hectáreas en San Fernando aún no está definido.

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